¿Por qué es bueno usar Agua Micelar?

La limpieza facial es el primer paso de cualquier rutina de belleza y es un ritual fundamental para tener una piel saludable y cuidada. La rutina se debe realizar por la mañana, para eliminar el sudor y oleosidad que producimos mientras dormimos y por la noche para evitar que residuos de maquillaje, impurezas o el mismo sebo de la piel se acumulen y tapen nuestros poros. Las aguas micelares de NIVEA son el mejor aliado para lograr una piel limpia, luminosa e hidratada. Su tecnología permite dejar la piel limpia con una sola aplicación. Su fórmula contiene elementos que capturan automáticamente la suciedad y el maquillaje para que la piel pueda respirar previniendo la irritación y enrojecimiento. Además, deja la piel limpia y suave y sin necesidad de frotar o enjuagar, convirtiéndose en la opción más rápida y fácil para una limpieza diaria.

Sus presentaciones son: MicellAIR Skin Breath para Piel Seca o Normal que remueven el maquillaje inmediatamente, limpian profundamente, humectan y refrescan la piel. Como resultado, tu rostro queda suave y sin residuos. MicellAIR Expert Bifásica es una loción que por su fórmula especial de rápida acción y extracto de Té Negro retiran el maquillaje e a prueba de agua en rostro, ojos y labios sin dejar residuos grasosos.

El Agua Micelar NIVEA es un producto lo suficientemente suave para usarlo en la zona del contorno de ojos. Además, se destaca por tener 4 beneficios en 1: limpia, tonifica, hidrata y refresca en una sola pasada.

¿Cómo limpiar mi rostro con Agua Micelar?

Para tener un rostro limpio y suave podés seguir los siguientes pasos:

1. Colocá Agua Micellar NIVEA en un algodón.

2. Aplicalo sobre el rostro con los ojos cerrados. En el caso de maquillaje a prueba de agua en los ojos o labios esperá unos segundos antes de removerlo.

3. Remové la suciedad o maquillaje en una sola pasada.

4. ¡Listo! Notarás que inmediatamente la cara queda limpia y sin rastros de maquillaje, sebo o grasitud.

Este proceso podés realizarlo durante las mañanas para limpiar tu piel y luego maquillarte, o durante la noche antes de irte a dormir para dejar tu rostro suave para que los poros respiren naturalmente.